INSTALADOS EN EL “Y TÚ MÁS”
No aprendemos. No nos damos cuenta de que un presidente y un gobierno de España agonizante y sometido a las mezquinas exigencias de un mochuelo en Bruselas, de un pandillero de barrio catalán o de la Calamity Jane vasca y lo que queda de la cuchipandi, necesita de un clavo ardiendo donde agarrarse, una bocanada de aire respirable o una excusa para sacudirse sus propias vergüenzas. Y ahora se lo damos destapando porquerías pasadas para poder anunciar a bombo y platillo “ Y tú más” ante el castigo colectivo que ven venir y que está a la vuelta de la esquina si no se inventan nuevas mentiras o engaños a los ciudadanos. Ay de la pobre mujer de nueva generación que con ingenuidad dijo lo que no era y la han crucificado hasta los suyos cuando ellos, ellas y elles son solo una banda de indocumentados donde solo algunos, los mejores han asomado su cabeza por la universidad y los libros saliendo inmediatamente despavoridos ante tamaño esfuerzo con lo bien que se está copiando o simplemente detrás de una pancarta para luego hacer las cañitas y el aperitivo antes de volver a abortar en sus casas hasta la próxima, o en un sillón del Congreso aplaudiendo a rabiar a tantos analfabetos.
Ya vimos ministros de Felipe González entrando por las puertas de la prisión, sufrimos la extorsión impositiva de Cristóbal Montoro y quién sabe si había cosas más oscuras en su gestión pues debemos suponer que en todas partes se han cocido habas hallándose la amoralidad y la falta de ética sobradamente extendida en la escena. Pero esos hechos deleznables se produjeron hace ya una o dos décadas, se pasó el arroz y pudrió el pescado.
Me parece que ahora no procede aunque a la izquierda le interese, para infundir algo de dignidad que ya no tienen a sus atropellos aireando el pasado sucio y olvidado cuando revolotean en el ambiente las banderas de la prostitución institucional, los malignos negocios de las tratas de blancas o de color, la humillación de género sea cual sea, las prostitutas de lujo, las queridas sobrinas en puestos de trabajo oficiales, el machismo más extremos y sofisticado escondido tras el arco iris y toda suerte de desmanes cuyo origen está en los ocupas del palacio de la Moncloa.
Por todo ello cualquier cosa por pasada fue peor y entrar al trapo de quién la hizo más gorda les interesa para sobrevivir, aunque el volumen de los ERE andaluces que también presentaron sus particulares fiestuquis de putas, marisco y cocaína, es muy difícil que se vea superada.
En cualquier caso, Sánchez y el gobierno esgrimirán ahora los horrores y corruptelas del rey Fernando VII poniéndose las manos en la cabeza con las certificaciones de obra de El Escorial cuando en realidad el tándem Zapatero-Sánchez es lo peor que nos ha sucedido en la historia de España. Y puestos a airear trapos quizás habría que mencionar las trapisondas de Carlos IV hasta más tarde los años de la bendición y honestidad de los gobiernos de las dos nefastas repúblicas sin que sea comprensible que sus protagonistas no estén todavía en los altares de la izquierda de forma colectiva.
También pasaremos a recordar como si fuera hoy las visitas a las joyerías de Doña Carmen Polo de Franco, los impecables trajes del ministro Alberto Ullastres, las desgarbadas y desabridas actuaciones internacionales de Fernando María Castiella, Pérez Llorca o Josép Piqué frente a la elegancia y superdotación natural de Moratinos o de Napoleonchu Albares.
Queridos lectores. Tenemos tela de sobra para la numantina defensa del poder sanchista por mantenerse después de muerto tan solo aireando los putrefactos despojos de épocas que ya pasaron, se hallan profundamente enterradas en el campo santo de la historia en donde hoy, las excavadoras y palas cargadoras se hallan concluyendo la enorme y profunda fosa destinada a albergar los cadáveres y despojos de la banda.
Pongamos que España conseguirá tener al fin un Cenotafio histórico con la diferencia que el nuestro estará lleno de gente. Va llegando la hora de un responso.
