PEDRO SÁNCHEZ ES UN ¡FASCISTA!
El fascismo se define por la exaltación de unos intereses individuales inherentes al liderazgo político. Todo radica en el Partido, nada fuera del Partido y nada contra el Partido.
El Partido se utiliza como escudo protector del sátrapa de turno, en este caso —cómo no— el socialista; Pedro Sánchez y sus «sanchinas», esto es; Todo por el líder, nada fuera del líder y nada contra el líder.
En este caso el sátrapa Sánchez se sacrifica para evitar que la derecha y la extrema derecha alcancen el gobierno de la Nación…
¡Gracias, líder! ¡Todo por el líder…!
Este sinvergüenza que está al frente del gobierno de España, no ganó las elecciones generales, y todo apunta que además, tampoco hubiera ganado las primarias de su partido y ahí está, presidente de todo y de todos. Semejante fascista sin ruborizarse, nos dice desde la tribuna del hemiciclo donde en teoría, está representada la soberanía nacional, que es el adalid de la decencia en la lucha contra la corrupción al frente del partido más «honesto» de la historia de la democracia, obviando el pasado criminal, sangriento y corrupto de las siglas PSOE, y mientras sus «sanchinas», palmeando como pinnípedos desde sus escaños.
Lo hemos visto en el pasado Comité Federal fascista del PSOE celebrado en Sevilla el pasado día 5 de julio, y su máxima expresión fue ver en el Congreso de los Diputados, como todas las «sanchinas», se ponían en pie aplaudiendo al borde del clímax colectivo, cuando su «ayatolá» se dirigió a la tribuna de oradores y este en un acto de complacencia divina, les invitó con su mano a terminar con la parodia circense mientras mostraba en su rostro maquillado, la hipócrita sonrisa complaciente del «incorpóreo».
Imagino que el presidente manchego Emilio García Page, después de recibir un sonoro escrache cuando se dirigía a la entrada del Comité Federal, debe sentirse todavía más indignado si cabe, con sus diputados manchegos viendo a estos puestos en pie aplaudiendo fervorosamente a quien a penas unos días antes, no le dejaron siquiera por alusiones, responder al somormujo del ministro de transportes.
Obviamente en el Congreso de los Diputados, el fascista Pedro Sánchez recibió el apoyo de todos esas «piltrafillas» líderes de partidos no menos fascistas que el suyo.
Todos ellos pusieron su mejor imagen pareciendo muy indignados con los tres insurrectos; Ávalos, Koldo y Cerdán —seguramente eran infiltrados de VOX— que han defraudado al líder, poniéndolo en una situación incómoda de la que él, no es responsable, los propios facciosos fueron los únicos causantes del mal por aceptar el cargo.
Respecto de las felicitaciones de las que ha sido objeto el desaborido Feijóo, ¡ya era hora! que pareciera tener sangre por esas venas. Aunque nada esperanzador. Si éste gobernara alguna vez y VOX no lo impidiera, poco cambiará en el horizonte de lo que quede de España.
Aplaudo la decisión de Santiago Abascal al no estar presente durante el mitin inicial del sátrapa, así como no quedarse a escuchar, no una respuesta, sino una nueva bravata fascista a modo de contestación por parte del sátrapa fascista.
¡Ahí lo dejo!
