CEUTA Y MELILLA NO PUEDEN SENTIRSE SOLAS

CEUTA Y MELILLA NO PUEDEN SENTIRSE SOLAS

La españolidad no se demuestra únicamente con banderas y discursos, sino estando al lado de quienes necesitan sentir que su país no les da la espalda.

Hay lugares que obligan a una nación a mirarse al espejo. Ceuta y Melilla son dos de ellos. La emoción de sus ciudadanos y el significado de la reciente visita de los Reyes nos recuerdan que, más allá de la geografía, existe un vínculo profundo entre estas ciudades y España.

Pero el patriotismo no puede quedarse en una fotografía ni agotarse en una declaración institucional. Debe traducirse en hechos: seguridad, protección, atención política y garantías para que sus habitantes puedan vivir con tranquilidad y confianza en sus instituciones.

Ceuta y Melilla no son territorios que España pueda contemplar desde la distancia. Son España. Su españolidad no depende de las circunstancias políticas ni de la atención que reciban en los medios. Es una realidad histórica que exige compromiso y responsabilidad.

La gestión de las fronteras, la convivencia y la seguridad ciudadana requieren respuestas eficaces, respeto a la legalidad y políticas responsables. Las preocupaciones de los vecinos deben escucharse sin prejuicios, sin instrumentalizarlas políticamente, pero también sin silenciarlas cuando resulten incómodas.

En esta tarea, la sociedad civil tiene un papel esencial. Una democracia sana no teme a los ciudadanos que preguntan, denuncian problemas y exigen soluciones. Al contrario: se fortalece cuando las instituciones escuchan y responden.

La unidad nacional no consiste solamente en compartir símbolos. Consiste en compartir responsabilidades. Si pedimos a los habitantes de Ceuta y Melilla que sientan orgullo de España, España debe estar a la altura de ese sentimiento. No puede exigirles confianza y desentenderse de sus inquietudes.

La pregunta, por tanto, no es únicamente si Ceuta y Melilla son españolas. La verdadera pregunta es si todos los españoles estamos dispuestos a demostrar que somos compatriotas cuando más importa.

Porque la españolidad de Ceuta y Melilla no se defiende solo proclamando que pertenecen a España. Se defiende demostrando, cada día, que España también está con ellas.

Martí Guarch

Martí Guarch Director de cine

Martí Guarch Director de cine

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